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Cómo las ciudades inteligentes pueden ayudar a defenderse de las pandemias

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Cómo las ciudades inteligentes pueden ayudar a defenderse de las pandemias

2 de abril de 2020

Última actualización: 22 de junio de 2021 por admin

Mientras el mundo sigue atenazado por la amenaza del COVID-19, los interrogantes sobre la propagación en la comunidad y las tácticas de prevención se ciernen sobre nosotros. ¿Hicieron las ciudades y los representantes lo suficiente para detener la propagación del virus, o podrían haber hecho más?

Se calcula que el 68% de la población mundial vivirá en ciudades en 2050, lo que hace que el papel del desarrollo urbano en la respuesta a las catástrofes sea esencial para proteger a la población.

Las ciudades y otras zonas de gran densidad de población han sido señaladas como uno de los principales problemas que afectan a la propagación del virus en la comunidad. Sin embargo, las ciudades inteligentes también pueden haber contribuido a frenar la propagación del virus en comunidades chinas como Wuhan.

China cuenta actualmente con 500 ciudades inteligentes, y aunque la cuestión de si esta tecnología inteligente ha contribuido a frenar la propagación del virus en las comunidades chinas sigue siendo objeto de debate, he aquí algunas formas en que la planificación urbana de las ciudades inteligentes podría ayudar a defenderse de las pandemias.

 

Seguimiento de enfermedades

El seguimiento de las enfermedades puede ser una de las mayores defensas contra la propagación de los virus, ya que permite a los científicos, investigadores y funcionarios municipales analizar los datos en tiempo real para hacer recomendaciones con conocimiento de causa. ¿Cómo funciona? Este sistema de seguimiento de datos utiliza la inteligencia artificial para rastrear la propagación de enfermedades infecciosas.

Los big data y el procesamiento del lenguaje natural lo hacen posible, ya que permiten a las empresas rastrear la difusión de la información desde cientos de miles de fuentes.

Una empresa de seguimiento de enfermedades con sede en Canadá, conocida como BlueDot, fue la primera en dar la alarma sobre el nuevo coronavirus, incluso antes de que cualquier organización sanitaria mundial informara al público. El 30 de diciembre detectó un grupo de casos de "neumonía inusual" en Wuhan y alertó a sus clientes del brote.

 

Entrega autónoma

Una lección que el mundo está aprendiendo de COVID-19 es la importancia del distanciamiento social. Dado que el COVID-19 puede vivir en algunas superficies hasta 3 días, se ha considerado esencial restringir el acceso a las zonas públicas en ciudades de todo el mundo.

Los sistemas de reparto autónomos eliminarían la necesidad de conductores para entregar suministros y bienes, como los alimentos. Los avances tecnológicos, como los drones de reparto y los camiones sin conductor, harán que este proceso sea más fluido en los próximos años. La incorporación de estas tecnologías a la gestión de las ciudades inteligentes dará a los gobiernos locales más control sobre los sistemas de reparto para priorizar las necesidades, por ejemplo, la entrega de medicamentos antes que la de bienes.

 

Geolocalización

Muchos de nuestros teléfonos ya rastrean nuestros datos de localización, pero ¿qué pasaría si nuestros gobiernos locales utilizaran esta información para hacer predicciones durante las pandemias? Empresas de datos como Tamoco facilitan más que nunca el seguimiento y la predicción de comportamientos con fines de marketing e inteligencia.

Un ejemplo de cómo los datos de geolocalización pueden ser útiles durante una pandemia es el análisis de los horarios de compras más populares. Las autoridades municipales podrían utilizar los datos sobre las horas en que es más probable que la gente compre alimentos y productos para ayudar a tomar decisiones sobre los horarios y las restricciones de las tiendas, y cuándo establecer horarios de atención a las personas mayores.

 

Vigilancia con drones

Aunque la aplicación de la vigilancia robótica es controvertida, ha ayudado a países como China a controlar a los ciudadanos durante el brote de coronavirus. En lugar de enviar a los agentes de policía a vigilar las ciudades y las calles en las que hay órdenes de refugio, las ciudades pueden enviar drones para inspeccionar las zonas y asegurarse de que los ciudadanos cumplen las ordenanzas municipales. La tecnología de los drones se está convirtiendo rápidamente en una poderosa herramienta para las ciudades. 

 

Cámaras térmicas

Otra tecnología utilizada por la ciudad de Wuhan en su lucha contra el coronavirus son las cámaras térmicas. Aunque la tecnología aún no se ha perfeccionado, estas cámaras, que también cuentan con un software de reconocimiento facial, pueden detectar la temperatura corporal de los ciudadanos que pasan por allí.

Dado que un pico de fiebre es uno de los síntomas más comunes del coronavirus, estas cámaras térmicas podrían, en teoría, alertar a los funcionarios de la ciudad cuando los miembros infectados de la población estuvieran paseando por las calles, pudiendo propagar el virus.

 

Conectividad a Internet

En la era de la tecnología de la información, la mejor manera de estar conectado es permanecer en línea. Ciudades como Nueva York ya han activado una tecnología inteligente que da a todos los ciudadanos acceso a Internet en lugares públicos. Esto permite a los ciudadanos mantenerse informados en tiempos de crisis, sin importar cuánto ganen o si pagan por el WiFi en casa.

El hecho de que todo el mundo tenga acceso a Internet permite a los responsables locales de las ciudades comunicarse con sus ciudadanos y difundir la información pública con mayor rapidez. Muchas ciudades inteligentes cuentan también con quioscos de información que pueden actualizarse al instante para difundir la información a medida que se desarrollan las situaciones.

Una de las partes más aterradoras del nuevo coronavirus es la falta de datos que tienen los investigadores, los científicos y los dirigentes. Las ciudades inteligentes que recopilan datos en tiempo real pueden revolucionar las respuestas a las pandemias al hacer que los datos estén disponibles más rápidamente, y hemos visto ejemplos de esto en acción, ya que China utilizó la tecnología de su ciudad para ayudar a combatir la propagación.

Las ciudades inteligentes también pueden ayudar a las ciudades a conservar la energía, gestionar la congestión del tráfico, optimizar la eliminación de residuos y mejorar la gestión del agua y la energía. Para saber más sobre el funcionamiento de las ciudades inteligentes, visite The Zebra.

 

Este post es una contribución de Karlyn McKell

Karlyn es una escritora especializada en los ámbitos de la tecnología y los seguros. Cree que los mejores ingredientes para el éxito son la pasión y el propósito. 



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